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María del Carmen Ares Marrero

Licenciada en Artes Escénicas y Master of Art por la Universidad de las Artes en Cuba (ISA) el Instituto de Cine de Moscú (VGIK). Postgrados en Pedagogía Teatral en la Universidad de Artes de Berlín (UdK) y en la Academia de Educación Creativa de Berlín.  

Soy Escritora, Dramaturga, Directora y Pedagoga Teatral.

En 1990 la dictadura cubana me condenó al exilio. Emigrante sin retorno. Entonces vivía en Moscú y fui testigo de sucesos trascendentales como la Perestroika, la caída del Muro de Berlín y la reunificación de Alemania. Así, la gran arbitrariedad se convirtió en inspiración y clamor por la justicia. El destierro, en fuente de enriquecimiento dentro del proceso de transculturación que he vivido.

He tenido el privilegio de enseñar español y teatro en escuelas berlinesas, y desde esas experiencias creativas, acercar dos culturas: la cubana y la alemana, propiciar ese entretejido en otros, constatar cuán similares somos los humanos, más allá de nuestro origen y de las geografías.

Mi gran tesoro son mis hijos. Les he visto crecer en libertad, en esta, mi Patria adoptiva. Los amigos que tengo son mi familia elegida. Hoy me honra y complace ser fundadora y parte activa de esta asociación donde muchos de ellos engrandecen esta iniciativa ciudadana que integra la lucha por la libertad de Cuba a nuestras vidas al tiempo que genera este Opus, esta obra para Cuba

Vivir en la autoconsciencia, con el Amor como sextante nos libera. Esa libertad y satisfacción que siento hoy, es lo que deseo para Cuba.

 

Diplom in Darstellende Kunst und Master of Art an der Universität der Künste in Kuba (ISA) und am Moskauer Filminstitut (VGIK). Aufbaustudium der Theaterpädagogik an der Universität der Künste Berlin (UdK) und an der Akademie für kreative Bildung in Berlin. 

Ich bin Schriftstellerin, Dramaturgin, Regisseurin und Theaterpädagogin.

Im März 1990 hat mich die kubanische Diktatur zum Exil verurteilt. Auswanderer ohne Rückkehr lautete das Urteil. Ich lebte damals in Moskau und wurde Zeuge so bedeutsamer Ereignisse wie der Perestroika, dem Fall der Berliner Mauer und der Wiedervereinigung Deutschlands. So wurde die große Willkür zu einer Inspiration und einem Schrei nach Gerechtigkeit. Das Exil wurde zu einer Quelle der Bereicherung im Prozess der Transkulturalität, der ich bis heute noch durchlebe.

 

Ich hatte das Privileg, an Berliner Schulen Spanisch und Theater zu unterrichten, und aus diesen kreativen Erfahrungen heraus zwei Kulturen einander näher zu bringen: die kubanische und die deutsche, diese Verflechtung in anderen zu fördern und zu bestätigen, wie ähnlich wir Menschen uns sind, jenseits unserer Herkunft und Geografie.

Mein größter Schatz sind meine zwei Söhne. Ich habe sie in Freiheit aufwachsen sehen, in dieser meines unsagbar beliebten Berlin, meine Wahlheimat. Die Freunde, die ich habe, sind auch meine ausgewählte Familie. Heute fühle ich mich geehrt und freue mich, ein Gründer und aktiver Teil dieser Vereinigung zu sein, in der viele von ihnen diese bürgerliche Initiative fördern, die den Kampf für die kubanische Freiheit in unser Leben integriert und gleichzeitig dieses Opus, diese Arbeit für Kuba, hervorbringt.

Ein Leben in Selbsterkenntnis, mit der Liebe als Sextant, befreit uns. Diese Freiheit und Zufriedenheit, die ich heute spüre, wünsche ich mir auch für Kuba.

Osmel Brooks Morejón

Desde octubre de 1997 ando por estas tierras.

Actualmente estoy empleado en la Universidad de Arte de Weissensee en Berlín ( Kunsthochschule).

El año 1980 me marcó políticamente, con los sucesos que se produjeron en la embajada del Perú en La Habana y el gran éxodo de cubanos que sobrevino como resultado de los mismos. https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89xodo_cubano_a_Per%C3%BA_de_1980


Ese fue mi punto de inflexión, desde entonces me integraría al activismo político, lo que me valió una pena de 18 meses de prisión en una cárcel castrista, con estatus de preso político. Corrían los años 87 -88, momento en que alcancé mi mayor robustez política, ya dentro de la oposición y que se nutrió de la gran amistad que me unió al ya entonces veterano luchador Elizardo Sánchez Santacruz, quien durante años fue el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. Fueron tiempos de intensa actividad, enriquecedores y definitivos en mi proceso de desarrollo de la conciencia política, de tanta labor que resultaría imposible relatar en breves cuartillas.
Dando un salto en el tiempo, los acontecimientos del Movimiento San Isidro en noviembre del 2020, https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_San_Isidro y mi amistad con María Ares Marrero me llevaron a formar parte de este gran equipo.

 

Derzeit bin ich an der Kunsthochschule Berlin-Weißensee tätig.
1980 war das Jahr, das mich politisch geprägt hat, die Ereignisse in der peruanischen Botschaft und alles, was darauf folgte, waren mein Wendepunkt. Später kamen Momente des politischen Aktivismus, die mir
in den Jahren 87-88 des letzten Jahrhunderts eine Gefängnisstrafe von 18 Monaten einbrachten, dennoch würde ich sagen, dass ich meinen politisch stärksten Moment erreichte, als ich den altgedienten Kämpfer
und meinen Freund Elizardo Sanches Santacruz (Präsident der Kommission für Menschenrechte und nationale Versöhnung) traf. Während dieser Zeit gab es sehr intensive Momente, die sich unmöglich auf drei Seiten beschreiben lassen.
Die Ereignisse von San Isidro und meine Freundschaft mit María Ares Marrero haben mich dazu veranlasst, diesem großartigen Team beizutreten.

Teresa Casanueva

Nací en La Habana, Cuba.

En el año 1985 salí rumbo a la entonces RDA con el objetivo de cursar mis estudios superiores de arte en el Instituto Superior de Arte y Diseño „Burg Giebichenstein” en la ciudad de Halle. Los sucesos de la caída del muro de Berlín y la desaparición del campo socialista en Europa, me sorprendieron sin haber culminado aún mis estudios. No asumí acatar la orden del gobierno de Cuba, de regresar a mi país, pudiendo así culminar mi carrera en la ya Alemania unificada. Un suceso de mucha importancia para mí, por su connotación política e histórica, es haber tenido la oportunidad en el año 1990, de ser parte del proyecto “East Side Gallery”que es una galería permanente al aire libre en el tramo más largo del Muro de Berlín que aún se conserva.

Vivo en Berlín y soy artista visual.

 

Ich wurde in Havanna, Kuba, geboren.

1985 ging ich in die damalige DDR, um an der Hochschule für Kunst und Design “Burg Giebichenstein” in Halle Kunst zu studieren. Die Ereignisse des Mauerfalls und des Verschwindens des sozialistischen Lagers in Europa haben mich vor dem Ende meines Studiums überrascht. Ich akzeptierte die Aufforderung der kubanischen Regierung nicht, in mein Land zurückzukehren, damit ich mein Studium im nunmehr vereinten Deutschland abschließen konnte. Aufgrund seiner politischen und historischen Dimension ist die Tatsache, dass ich 1990 die Gelegenheit hatte an dem Projekt “East Side Gallery” teilzunehmen -einer permanenten Freiluftgalerie im längsten noch erhaltenen Teil der Berliner Mauer- von großer Bedeutung.

Ich lebe in Berlin und bin Bildende Künstlerin.

Abilio Suárez

Escritor, profesor/educador, asesor y director teatral. Ha cursado Dramaturgia en la Universidad de las Artes de Cuba (ISA). Miembro de BERLIN OPUS CUBA.

Crecido en la imagen de una Cuba desdichada he partido hacia Berlín para no enloquecer. Mentiras y desilusiones, exigencias y el absurdo cotidiano me han hecho emigrar hacia la libertad.

La imagen devastada de Cuba no es por la que quiero que nos conozcan. Basta de miserias y de vender desparpajos a turistas. Basta de opresiones y de dictadura. La dignidad y la libertad del hombre conlleva a relebarse contra la humillación y la desesperanza.  La independencia retorna a las manos de los cubanos y yo he decidido ser parte de ello.


Schriftsteller, Pädagoge, Dramaturg und Theaterregisseur. Ich habe Dramaturgie an der Universidad de las Artes de Cuba (ISA) studiert. Mitglied von BERLIN OPUS CUBA.

Ich bin mit dem Bild eines unglücklichen Kubas aufgewachsen und nach Berlin gegangen, um nicht verrückt zu werden. Lügen und Enttäuschungen, Verpflichtungen und alltägliche Absurditäten haben mich dazu gebracht, in die Freiheit auszuwandern.

Das zerstörte Bild von Kuba ist nicht das, wofür wir bekannt sein möchten. Genug des Elends und des Verkaufs von Unsinn an Touristen. Keine Unterdrückung und Diktatur mehr. Menschenwürde und Freiheit führen dazu, dass wir uns gegen Demütigung und Verzweiflung wehren. Die Unabhängigkeit kehrt in die Hände der Kubaner zurück, und ich habe beschlossen, mich daran zu beteiligen.